Dia 21/06 San Luis Gonzaga (religioso, blanco)
[col][lect][ofre][pref][com][despcom]
El hombre de manos inocentes y puro
corazón, puede subir a la montaña del Señor y estar en el recinto santo.
Innocens mánibus et mundo
corde ascendet in montem Dómini, et stabit in loco sancto eius
Oremos:
Señor Dios, dispensador de los dones celestiales, que has querido juntar en san
Luis Gonzaga una admirable
inocencia de vida y un austero espíritu de penitencia; concédenos, por su
intercesión, que, si no hemos sabido imitarle en su vida inocente, sigamos
fielmente sus ejemplos en la penitencia.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Nuestra fe es la que nos ha dado la victoria sobre el mundo
Lectura de la primera carta del apóstol
san Juan
5, 1-5
Queridos hermanos: Todo el que cree que
Jesús es el Mesías, ha nacido de Dios. Todo el que ama a un padre, ama también
a los hijos de éste. Conocemos que amamos a los hijos de Dios, en que amamos a
Dios y cumplimos sus mandamientos, pues el amor de Dios consiste en que
cumplamos sus preceptos. Y sus mandamientos no son pesados, porque todo el que
ha nacido de Dios vence al mundo. Y nuestra fe es la que nos ha dado la victoria
sobre el mundo. Porque, ¿quién es el que vence al mundo? Sólo el que cree que
Jesús es el Hijo de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo
Responsorial
Del salmo 15
Tú, Señor, eres mi herencia.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi
refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me
ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos.
Tú, Señor, eres mi herencia.
Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con
él a mi lado jamás tropezaré.
Tú, Señor, eres mi herencia.
Enséñame el camino de la vida, sáciame
de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti.
Tú, Señor, eres mi herencia.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los otros,
como yo los he amado.
Aleluya.
Amarás al Señor, tu Dios, y a tu prójimo como a ti mismo
Ý Lectura del santo Evangelio según san Mateo
22, 34-40
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, habiéndose enterado los
fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él.
Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó, para ponerlo a prueba:
"Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?"
Jesús le respondió:
"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con
toda tu mente. Este es
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Señor, haz que nos acerquemos siempre a tu
banquete con la vestidura nupcial, como san Luis Gonzaga, para que la participación en este misterio nos
llene de las riquezas de tu gracia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
La gloria de los santos
En verdad es justo darte gracias y deber nuestro
glorificarte, Padre Santo, porque manifiestas tu gloria en la asamblea de los
santos, y al coronar sus méritos, coronas tu propia obra.
Tú nos ofreces el ejemplo de su vida, la ayuda de su intercesión y la
participación en su destino, para que, animados por su presencia alentadora, luchemos
sin desfallecer en la carrera y alcancemos, como ellos, la corona de gloria que
no se marchita, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con la multitud de los santos, te cantamos sin
cesar el himno de alabanza:
[Misa]
Qué grande es la delicadeza del amor
que tienes reservado, Señor, para tus hijos.
Panem caeli dedit eis, panem
Angelorum manducavit homo
Oración
después de la Comunión
Oremos:
Tú que nos has alimentado, Señor, con el pan de los ángeles, concédenos
servirte con una vida pura y concédenos que, siguiendo el ejemplo de san Luis Gonzaga, vivamos en continua
acción de gracias.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
.